La noticia ha causado sobre las incipientes muestras de descontento que afloraban ya por doquier en la agotada plantilla el efecto de una llave inglesa aterrizando en la vitrina de la porcelana. Lo reconozco, ha sido una jugada maestra de Dirección. Han dejado pasar el mes de Diciembre sin afirmar ni negar nada, sabiendo que lo más duro del invierno empezaría en Enero, y ahora, cuando ya son más que evidentes los efectos de la bestial punta de trabajo, lo utilizan para dar un golpe de efecto y acallar radicalmente a los cada vez más numerosos descontentos. Chapeau, señores, aunque sea una jugada sucia, incluso diría una cabronada, me quito el sombrero.

En un panorama laboral apocalíptico y francamente desalentador en el que la mayoría de trabajadores tiene el sueldo congelado, cuando no se le han hecho reducciones más o menos evidentes del mismo (El único de mis tres mejores amigos que trabaja como yo en la empresa privada lleva dos meses cobrando un 20% menos de lo establecido en su nómina, a la espera que su empresa “recupere la liquidez” y pueda pagarle todo lo debido en concepto de atrasos, y creedme que no es el único que está en esa o parecidas situaciones), donde se pide contención salarial desde todos los ámbitos posibles, y donde incluso aquellos que pacten aumentos no los van a ver por encima del 3% para este 2009 que tan mal está empezando, van los capitostes de mi empresa y nos ofrecen aumentos lineales en bruto del 5% al 10% según categoría profesional, añadiendo una póliza de mutua privada de salud a cargo de la empresa para determinados empleados de superior categoría.

Digo ofrecen y no pactan porque estos aumentos no han sido fruto de presión ni negociación alguna, que desde que un ya muy lejano 22 de Mayo de 2008 dimití del Comité de Empresa, junto a otros tres compañeros integrantes del mismo, harto de manipulaciones, componendas y mentiras, puede decirse que no hay Comité, por lo menos que no en la práctica: Los cinco miembros restantes, todos vendidos a la patronal, simplemente no hacen nada. Ni ocasión han encontrado en ocho meses de convocar elecciones parciales para cubrir las cuatro vacantes. Hablan ahora de convocarlas la próxima primavera. Con su pan se lo coman. Se me acabó la ilusión y la paciencia, se me murió el compromiso, me harté de maldades y traiciones. La empresa reorganizará la candidatura amarilla de trepas, aduladores, allegados y vendidos que se presentó la última vez contra nosotros, los idiotas idealistas de la lista “roja” de los verdaderos trabajadores, y seguro ganarán otra vez por mayoría. Como somos así de imbéciles no nos merecemos otra cosa mejor.

Pero en fin, que me desvío del tema, que yo hablaba de soltar ahora que empezaba a notarse cierto descontento lo del aumento muy por encima del IPC, para que todos nos admiremos de la magnanimidad y bonhomía de nuestra élite dirigente, y por supuesto para que toda protesta en ciernes se aborte, toda inquietud se calme, y cualquier iniciativa reivindicativa se paralice. Insisto, me quito el sombrero, porque he de reconocer que han logrado con creces su objetivo. Igual que han logrado desunirnos y enfrentarnos a base de conceder mejoras distintas a distintos departamentos, “solo para vosotros, pero no digáis nada a nadie”, y dejar luego que se filtre como si no fueran ellos mismos lo que la filtran, y allá se escuernen estos cabrones unos contra otros, que mientras tanto yo me lo llevo crudo en sus narices y ni se enteran, panda de cabestros. Y es que es lo que somos, oigan ustedes, que ya han surgido toda clase de envidias y enconos entre los de aquí y los de allá, entre estos y aquellos, que por qué vosotros sí y nosotros no, que por qué lo vuestro es más lucido que lo nuestro, que si sois unos joputas que habéis negociado en privado solo para vosotros, que si tu madre más y de tu padre no te hablo por no darte una pista… Divide y vencerás, que gran verdad de la estrategia clásica.

Y por supuesto, mientras los productivos y estúpidos conejitos nos peleamos por la zanahoria, sigue la política del palo para los pocos valientes que se atreven a disentir, negar y cuestionar. Ya se sabe que de valientes está el cementerio lleno, y a esa frase habrá que añadir ahora la lista del paro, que también va a estar pronto llena de esta especie de trabajadores en peligro de extinción. Un minuto de silencio en memoria de los caídos (por suerte solo despedidos, aún no hemos resucitado el pistolerismo blanco de los alegres años 20, aunque todo se andará…) en defensa de sus ideales y derechos.

La imagen, pues de Google, claro, de dónde va a ser si no. Ignoro su autor, así que nada al respecto. Si alguien se la atribuye, que lo diga.