Corina llegó a España hace casi siete años, siguiendo a un hombre, Darío, un español que conoció cuando ambos estudiaban en Dresde. Corina y Darío se casaron al poco de establecerse en Barcelona, en las oficinas del registro civil de la plaza del Duque de Medinaceli. Formaban un matrimonio aparentemente feliz y sólido, sin que nadie sospechara nada que desmintiera esa apariencia.
Hace pocos meses, Corina se encontró en cierta calle del Eixample a una compatriota, Christea, a quien había conocido años atrás en la Universidad "Dunarea de Jos" de Galati. Viejas compañeras reencontradas por estas casualidades de la vida tan lejos de su hogar natal, iniciaron una relación de amistad mucho más profunda que la que habían tenido en el pasado compartiendo aulas universitarias. Por eso, cuando un juzgado barcelonés desahució a Christea y otras tres chicas con las que compartía piso de la vivienda que ocupaban por no pagar la renta, Corina invitó a Christea a vivir con ellos, "hasta que encontrara otra cosa".
Pronto Corina tuvo la sospecha de que su marido y su amiga tenían una aventura. Decidida a averiguarlo sin ningún género de dudas, les tendió una trampa. Fingió un viaje de trabajo de dos días, pero volvió de improviso por la noche, sin avisar y sin que la esperaran. Tal como sospechaba, encontró a Christea ocupando su lugar en la cama, al lado de Darío. Ardiendo de rabia, armó un escándalo, exigiendo a Christea que hiciera la maleta y se largara de su casa. Sin embargo el tiro le salió por la culata. Darío le replicó que si alguien sobraba y debía irse era ella y no Christea, y que quien decidía quien se iba o se quedaba era él, que el piso era solo suyo.
Realmente, era así. Darío lo había comprado él solo a su exclusivo nombre antes del matrimonio, y por tanto es un bien privativo suyo. Con el corazón traspasado por la dolorosa herida de la traición, Corina se vio en el trance de tener que hacer ella las maletas, y marchar como una delincuente, deprisa y sola en medio de la noche, sin saber ni adonde ir. Esa primera noche la pasó en una pensión. A la mañana siguiente, ya no estuvo segura de poder permitírselo. Descubrió con toda crudeza la peor parte del hombre con el que compartió tantos años, algo que hasta entonces ella había ignorado. El muy cabrón había vaciado las cuentas bancarias comunes, dejando solo el saldo mínimo. Estaba sola, en la calle y sin un duro.
Elma, compañera de trabajo de Corina, la ha acogido en su casa. Está claro que es una situación provisional, pero tiene visos de no solucionarse fácilmente. La familia de Corina no quiere saber nada, y ella no tiene ningún medio de fortuna, el muy cabrón la ha dejado literalmente con lo puesto, y con sus manos para trabajar, claro...
Convertido en gineceo, el piso de Elma se ha vuelto hostil para los hombres. No se lo echo en cara, no, es lógico que así sea. Además, ya estoy acostumbrado, al fin y al cabo me crié en otro gineceo, único varón viviendo con mi madre, mi tía y mi prima, no veré ni oiré nada que no haya visto y oído ya... Estoy sentado en el sofá, viendo la tele mientras ellas hablan a prudente distancia, para que no las entienda aunque las oiga. Se meten con los hombres, o más bien con ciertos hombres, pero no me siento aludido, sinceramente. A veces, historias como la de Corina me hacen sentir avergonzado de ser hombre...
Buscaba en Google una imagen para el artículo que ilustrara el tema de la amistad femenina cuando dí por causalidad con este exquisito cuadro, obra de Adolfo Belimbau, titulado "Los Pajarillos"...

La Rizos
17 abr 2009 | 03:03 PM
Bueno, a mí esa historia no me sorprende en absoluto. Y no porque crea que todos los hombres son infieles y que todas las mujeres son traidoras, sino porque historias así suceden a diario por todo el mundo. Estoy completamente convencida de que hay gente que nace sin conciencia ni escrúpulos, además de poseer el don de encandilar a quien les quiere hasta volverles ciegos, mudos y sordos.
Es una lástima y lo siento por Corina... ojalá le depare un futuro mejor.
cristina castillo
17 abr 2009 | 03:17 PM
Historias como estas, que son muchas, lamentablemente, son las que nos hacen coger experiencia en cabeza ajena...
Feliz fin de semana amigo..
yo
erika-blog
17 abr 2009 | 03:21 PM
La verdad es que en este caso es difícil decidirse por quién es más cabrón, si el marido o la amiga, porque francamente ésta última no se queda corta. Aunque lo que ha hecho él es vil e imperdonable, pero desgraciadamente es el pan de cada día de muchas mujeres que se encuentran en situaciones parecidas.
Afortunadamente, a pesar de todo, Corina tiene una amiga como Elma que la ha acogido y la ayudará, esperemos que tenga suerte.
Un beso!!
theo
17 abr 2009 | 04:19 PM
Los hay bastante sinvergüenzas, la verdad. Y no parece que vaya a resolverse fácilmente el asunto; espero que tenga los papeles suficientemente arreglados como para que no se le presente una nueva complicación.
Saludos!
solofantasia
17 abr 2009 | 08:06 PM
bueno, nunca se sabe querido janton . Yo siempre he creído más en la amistad que en ciertos tipos de amor...No te avergüences de nada , no somos hombres ni mujeres y este tipo es básicament eun cabrón que cualquier otro día se la pega a la nueva.
Dulces besos de solofantasía que ha vuelto desde un mediterráneo casi al límite del sur
lluna
17 abr 2009 | 08:20 PM
Hola Janton,
Una triste historia de doble traición. Que tu pareja te engañe, un palo y que sea con una ( o la mejor )amiga, otro, a saber cual duele más. Qué poca lealtad.
Además el tío tiene la desfachatez de dejarla a la estacada, sin nada, eso es ser mala persona.
Dentro de la desgracia, Corina, ha tenido "la suerte" de dar con buenas personas y no encontrarse tan sola y abandonada en esta situación.
Saludos!!!
locaporlaluna
18 abr 2009 | 03:01 AM
A veces las mujeres anteponemos el enamoramiento al frío razonamiento: quizá este hombre, poco hombre por cierto, le había demostrado ya vetas de su bajeza y ello no había querido verlo. Porque una persona tan ruin no se hace de un segundo al otro...si...a veces las mujeres pecamos de ciegas.
Un beso amigo, está bueno que cuentes estas historias, son tristemente reales y le puede pasar a cualquiera
mis-esencias
18 abr 2009 | 11:23 AM
Sin palabras... no hay derecho que estas cosas sigan ocurriendo cada día. Besos
argivo
18 abr 2009 | 10:34 PM
ESe es el problema del machismo. No reconocemos que auna mujer que ha estado a nuestro lado, se le debe dar un tratamiento decente, al momento de la sepración. Por qué odiarla a muerte, y no dejarle nada, después de la ruptura?. UN abrazo. Argivo
Janton
19 abr 2009 | 01:17 PM
Rizosa, tienes toda la razón, no es una historia extraordinaria, sino por desgracia bien común...
Janton
19 abr 2009 | 01:19 PM
Cristina, sí y no. Sí que te hacen coger experiencia en cabeza ajena, claro, pero por otro lado este tipo de cosas son como los aludes de nieve en la montaña, que por más que sepas que ocurren son absolutamente impredecibles, y todos los alpinistas confían en que a ellos no les tocará. Del mismo modo todo aquel o aquella que inicia una relación sabe que el engaño es una posibilidad, pero se confía en que a uno no le ocurra, o por lo menos no de esta manera tan cruel y descarada...
Janton
19 abr 2009 | 01:20 PM
Erika sinceramente, para mí son los dos igual de cabrones, que entre ambos le han arruinado la vida...
Janton
19 abr 2009 | 01:21 PM
Theo, los papeles los tiene en regla, al menos por ahí no hay que temer nada. El asunto se arreglará cuando se separe legalmente y recupere lo suyo, que aunque en el piso no tenga nada que hacer hay otras cosas de las que ese cabrón va a hacerse responsable por narices...
Janton
19 abr 2009 | 01:23 PM
Solofantasía, por supuesto que sé que este tipo no representa a nadie más que a sí mismo, que es un cabronazo y que con la nueva hará tres cuartos de lo que le ha hecho a la anterior.
Pero ciertamente es un fenómeno que se dá con mucha mayor frecuencia entre los hombres, y tengo una cierta vergüenza de género por ello. No es que tenga yo que asumir los errores ajenos de los que no soy culpable, es simplemente que me abochorna como hombre que haya tipejos así que encima se las den de machos...
Janton
19 abr 2009 | 01:24 PM
Lluna es tipo es un desgraciado y un cabronazo, no solo por engañarla, sino porque ahora se dedica a putearla todo lo que puede, y ya ha dicho que si pudiera hacer que la expulsaran de España lo haría, todo porque no moleste, hijoputa...
Es un tema que me enciende, la verdad.
Janton
19 abr 2009 | 01:26 PM
Lucía, sí es frecuente la ceguera en temas sentimentales, tanto en hombres como en mujeres, pero la verdad es que éste no es el caso, él se había portado siempre bien y al menos en apariencia no era "de esos".
Sin embargo desde que ocurrió todo está demostrando ser un cabrón de récord. Bien cierto que eso no se hace de un momento para otro, supongo que simplemente ha sabido disimular de maravilla...
Janton
19 abr 2009 | 01:28 PM
Mis esencias, no es tema de derechos, lamentablemente, es tema de cómo somos los seres humanos (algunos), desgraciadamente mucho peores que lo que deberíamos ser...
Janton
19 abr 2009 | 01:29 PM
Argivo, porque molesta, porque les recuerda cuán cerdos fueron con ella. No quieren verla ni darle nada por puro egoísmo, quisieran empezar de nuevo desde cero con otra que les adore por puro desconocimiento de su podrida realidad. Son egoístas hasta la psicosis, así es como lo veo yo. Porque claro, lo de dejarla en la calle a ver si no es también egoísmo...
BlackBetty
19 abr 2009 | 08:22 PM
El tipo es un cerdo. La supuesta amiga es una malagradecida. La chica ahora entiendo por qué se metió la borrachera que se metió. Y tu Elma es un angelito.
Janton
19 abr 2009 | 08:52 PM
Betty, totalmente de acuerdo en lo del cerdo, la malagradecida y sobre todo en lo del angelito...