Uno ha creído siempre que todo triunfo implica un previo sacrificio.
Uno sabe que no todo sacrificio lleva necesariamente al triunfo, que muchas veces el esfuerzo resulta baldío. Cuando el destino no quiere darle a uno el premio que ansía, nunca logrará, por más que se sacrifique, alcanzar su objetivo. Por culpa propia o ajena, por causa fortuita o fuerza mayor, nunca llegará a él. Resulta entonces uno condenado igual que Sir Lancelot a ver el Santo Grial, sin poder jamás alcanzarlo ni beber de él. Triste y cruel destino éste.
Uno sabe, por el contrario, que sin sacrificio no hay triunfo (Exclúyanme de aquí a los insufribles concursantes de O.T.), que el esfuerzo es la condición previa necesaria a todo triunfo final. Primero uno se esfuerza, y a partir de ahí y con algo de suerte logrará lo que desea.
Pues bien, uno ha hecho lo posible, se ha sacrificado estudiando, ha renunciado a salidas, quedadas, almuerzos, cenas y fines de semana. Uno ha sacrificado en el empeño no solo su propio tiempo de ocio, sino también el de su pareja, que sabe y asume lo mismo que uno, que el esfuerzo y el sacrificio son condiciones previas necesarias, y en una muestra no sé bien si de amor o de inconsciencia, ha resuelto apoyarle a uno, entenderle, comprenderle y quererle hasta más allá de lo razonable, y permanecer a su lado, paciente y callada, mientras uno se va convirtiendo en un pálido ratón de biblioteca con la nariz siempre metida entre textos legales. Uno, llegado el día del examen, aparte de cansado se siente satisfecho, que como ya he dicho uno ha hecho todo lo posible.
Ah, pero los señores miembros del Tribunal Calificador Único no parecen compartir las ideas de uno, pues no pretenden premiar a quien más se ha esforzado aprendiendo mejor y más profundamente el farragoso temario, no. En su infinita sabiduría, han considerado mejor y más provechoso obviar las materias más comunes, no hacer ninguna pregunta de bloques enteros del programa de oposiciones considerados hasta ahora fundamentales, y en cambio incidir en alguna otra parte del programa hasta ahora relegada al olvido. Materias secundarias o poco habituales, algunas de ellas muy pero que muy traídas por los pelos, han centrado el dichoso test. Todos a la salida del mismo estuvimos de acuerdo: Más que difícil, había sido raro. Un test que perjudica a los que llevamos más tiempo estudiando temas de los que ninguna pregunta ha salido, y que viene mucho mejor a aquellos que por ponerse a estudiar a última hora han dado solo una vuelta general al temario, teniendo la misma idea de todos sin incidir en ninguno en particular.
Y a mí me cabrea y me subleva, más que el hecho de que se centren en asuntos secundarios, que se olviden de los importantes. Me duelen todas esas horas, esos días, esas semanas, perdidas estudiando Reglamento, Procesal Civil o Actos de Comunicación, para que al final no caiga nada de eso, o como mucho una pregunta suelta y facilota, y en cambio machaquen hasta el hastío con otras partes más etéreas, rizando el rizo con excepciones a la excepción.
No me quejaría si hubieran puesto un examen simplemente difícil. Uno ya sabe que la oposición la superan las mejores notas. Si un examen es difícil, y las mejores notas están por encima de ochenta o noventa puntos, y uno no llega, pues lo acepta con deportividad. Si otros han sido mejores, y han sacado mayor puntuación, pues vale. Insisto, todo triunfo requiere un previo sacrificio, y resulta obvio en este caso que otros se sacrificaron más, o cuanto menos con mejor provecho. Pero que cueste encontrar notas superiores a sesenta, que haya quien tras más de un año de preparación tenga apenas treinta puntos, que todo quede al albur de cual sea la nota de corte, exclusivo criterio del Tribunal, es algo inmerecido e injusto.
Hay Sindicatos que hablan ya de impugnar no algunas preguntas, sino el examen en su totalidad. Ciertos magistrados, alguno con vínculos en el Consejo General, han expresado su malestar porque el nivel del examen no se corresponde con el nivel del puesto a desempeñar, etc. Otros fían en ellos sus esperanzas, anhelando que anulen el examen, que lo repitan, que bajen la nota de corte a 25, vete tú a saber. Otros, no yo. Tengo claro que, en línea con el viejo aforismo castellano, aún vigente por más que se niegue, que está bien presente en los aledaños del poder, ese hidalgo y chulesco "Sostenella y no enmendalla", todo esto no son sino brindis al sol. El Tribunal no rectificará, las notas saldrán por peteneras, y nada podremos hacer sino patalear. ¿Y el esfuerzo y el sacrificio? Bien, gracias, ahí quedaron, al lado de la gilipollez.
Lamento esta semana de desaparición, os juro que la necesitaba. Ahora, como podéis observar, ya he vuelto, y pienso quedarme. Seguiré compartiendo con vosotros mi vida a partir de hoy, en que soy, os lo advierto, un algo más pesimista, y mira que ya lo era bastante, un algo más descreído, y un mucho menos confiado.
Hasta pronto, y gracias por la paciencia.
Para ilustrar el artículo "El sacrificio de Isaac" en la renacentista versión de Andrea del Sarto.

fiebre
18 may 2009 | 10:21 PM
No sabes cuánto siento que tú también hayas tenido que pasar por la fiebre de "examinadores que quieren pasar a la posteridad".
Pensaba que era cosa de mi empresa solamente.
En la Jefatura de Enseñanza, hay un Teniente Coronel lumbreras que, dicho por los psicólogos y Estadísticos que han revisado sus ya famosas pruebas, se ha cargado los fundamentos básicos de un examen tipo test, dedicándose a la "creatividad examinadora".
Y gente muy cercana a mí y muy preparada ha sido sufridora de éste personaje.
Más pesimistas para el mundo.
Un besazo para tí, otro para Elma...y ¡a recuperar el tiempo perdido, niño!
rosa-rizalas
19 may 2009 | 12:31 AM
Mira el lado positivo, soy así no me baja del caballo ni la luz brillante esa que vio San Pablo.
Sí que has aprovechado este año de estudio, de pestañas socarradas y de fines de semana enclaustrado.
La proxima vez que te presentes, porque habrá proxima vez, todavia no conozco a nadie que solo se haya presentado a una, que esto de las oposiciones deber ser como una drogodependencia mas, todo lo que tu materia gris haya asimilado ahi estará. Sin darte cuenta y aunque pase un año cuando te plantes otra vez delante de esos mamotretos que deben ser los libros de 'layes' el trabajo será menor.
¿Era oposición o concurso-oposición? lo pregunto porque yo no me quedo solo con un lado positivo, busco las seis de las caras del dado. A la segunda opción por mas que la miro y la remiro no le veo ese lado bueno, a no ser claro está que tengas mas puntos que unos padres de familia corticoles.
Saludos y no desesperes.
Anto
19 may 2009 | 12:58 AM
Saludos Janto, nos vamos y venimos eso es que estamos activos no? asi son las cosas bienvenido. abrazos.
cuandomequieras
19 may 2009 | 12:47 PM
Lo siento, JANTON. Vaya faena. Pero bueno, ya se sabe como son estas cosas, no tengo yo tan claro hasta qué puento es solamente una cuestión de esfuerzo. Ya se... no consuela nada.
Al menos has vuelto... Un beso.
La Rizos
19 may 2009 | 02:55 PM
Pero vamos a ver, alma de pollo. Entiendo tu cabreo, tu frustración y tu desánimo pasajero, pero... de ahí a que te vuelvas un rancio desconfiado hay un trecho :P
Tómatelo por el lado positivo: ya tienes casi todo el trabajo duro hecho para la próxima vez, si es que fuese necesario.
Y a los tipejos esos que hacen el examen, que les den mucho por culo.
En serio, Janton... me da rabia verte así. No merece la pena ;)
Un besote y espero que tengas un merecido descanso ahora que todo acabó ^_^
erika-blog
19 may 2009 | 03:32 PM
Lo siento Janton, la verdad es que estas cosas dan mucha rabia, sobretodo si ha habido un esfuerzo previo, mucho machaque a estudiar y sensación de tiempo malgastado, para que luego a alguien le haya dado la gana de que todo saliera de manera inesperada.
Pero todo esfuerzo tiene recompensa, aunque no sea la deseada, por lo menos ya tienes todo esto ganado para la próxima vez.
No te rindas y sobretodo no te amargues, no merece la pena si tú has hecho todo lo que podías hacer ;)
Un beso!!
ina
19 may 2009 | 04:30 PM
Así es la vida, injusta... Pero eso tú ya lo sabes así que nada, dale una vueltita al cabreo y verás cómo se te va pasando..
un abrazo,
ina
cactus girl
19 may 2009 | 07:14 PM
Se siente mucha impotencia cuando te sucede algo así. Porque sientes que has perdido el tiempo y que tu esfuerzo no ha valido la pena.
Pero como no quiero entrar en mucha palabrería, te mando muchos ánimos y que aparques cuanto antes este episodio y a otra cosa mariposa.
Volverá otra oportunidad, pero de momento, a relajarse y disfrutar...
Besos querido
Nesta
20 may 2009 | 12:47 PM
La vida es que es muy jodida, si las recompensas se las llevaran siempre los que más se esfuerzan, el mundo sería muy distinto.
chavela
20 may 2009 | 01:18 PM
Hola,
Me imagino la impotencia y la frustración... la vida es muy injusta y, como bien dices, el sacrificio no garantiza el éxito, pero quiero pensar que el éxito solo vale la pena cuando se ha llegado a él con esfuerzo, como intentamos la mayoría.
Un besazo
:)
20 may 2009 | 02:34 PM
¿Realmente merece la pena ponerse así?
No te conozco de nada y acabo de aparcar en tu blog, y pareces alguien muy rendido y resignado.. dos cosas que nunca nadie nos deberíamos permitir enseñar al mundo..
Si no ha sido esta vez, será a la siguiente, o a la otra.. ¿tienes alguna prisa? Siempre que hagas tu esfuerzo tiene que quedarte la conciencia tranquila. A mi una frase que me anima mucho cuando me encuentro con alguna perrería del destino es que todo lo que sucede, sucede por alguna extraña razón.
Solo es una lección más, como aquella vez que te enseñaron a amar..solo una amarga lección más.
Ánimo :)
Janton
21 may 2009 | 08:24 PM
Fiebre, por desgracia de esos hay en todas partes, y son muchos los que los sufren, sin que en general puedan hacer gran cosa para impedirlo.
El tiempo lo recuperaré al final de todo el periodo, que aún me quedan un par de cartuchos que disparar antes de rendirme... Pero de todas formas muchas gracias por tus ánimos!
Janton
21 may 2009 | 08:29 PM
Rizalas, gracias pero vas algo errada. No es ésta la primera ni la segunda vez que me presento, aunque sí me temo que va a ser la última, que si hubiera invertido los años y el esfuerzo que llevo malgastados en esto en otra cosa, ya sería ingeniero de minas... No lo aseguro todavía, esperaré a reflexionar sobre ello al final de todo, que aún me queda como mínimo otro examen en Julio, pero estoy bastante convencido, muy muy quemado.
Es concurso-oposición, y aunque tengo bastantes puntos, siempre hay quien tiene más. Eso como ese viejo aforismo del Far West de que por rápido que seas siempre hay alguien más rápido que tú, y mientras más veces dispares antes lo encuentras... De hecho, en la pasada convocatoria me quedé fuera, tras aprobar los dos exámenes, precisamente por eso, por el Concurso de Méritos.
Otra razón más para desanimarme, como ves...
En fin, que de momento sigo en la brecha, ya veremos luego si tengo suerte o debo plantearme un giro radical a mi vida profesional.
Janton
21 may 2009 | 08:30 PM
Anto, pues sí, así son las cosas, pero es que a mí la resignación no me quita el cabreo...
Janton
21 may 2009 | 08:31 PM
CMQ, efectivamente, ya se sabe cómo son, y no, no es solo cuestión de esfuerzo. Además del esfuerzo hay como mínimo que tener suerte en el momento justo de necesitarla, y esa coincidencia es más difícil de lo que a simple vista parece.
Janton
21 may 2009 | 08:33 PM
Rizosa, jamía, no compres hoy primitiva, que no das una!
Ni todo acabó que no acabará hasta Julio mínimo, ni habrá casi con seguridad próxima vez, ni me pongo peor con esto que ante otra cualquiera de las injusticias que suceden a ojos vistas y con el público conocimiento sin que nadie sepa, pueda ni quiera hacer nada para remediarlo. Es el derecho al pataleo, simplemente, tranquila que no me voy a cortar las venas por esto, ya sé que realmente no vale la pena...
Janton
21 may 2009 | 08:34 PM
Erika, lo sé. El que hace lo que puede no está obligado a más, y yo quedo tranquilo en haber hecho todo lo posible, a partir de ahí ya no soy yo quien controla el desarrollo de los acontecimientos...
Janton
21 may 2009 | 08:35 PM
Ina, se va pasando, sí, se va pasando, pero es persistente, el cabreo...
Janton
21 may 2009 | 08:37 PM
Cactus Girl, muchas gracias por los ánimos y por el consejo, realmente el mejor que se puede dar en estas circunstancias, si una puerta se cierra, otra se abrirá, y solo queda recomponerse uno para estar listo para la próxima vez que una puerta se abra, agarrarse al vuelo a ella.
Janton
21 may 2009 | 08:37 PM
Efectivamente, Nesta, sería muy distinto, y casi seguro mejor...
Janton
21 may 2009 | 08:38 PM
Chavela, tiendo a pensar como tú y a valorar el esfuerzo, pero oyes, que sería tan dulce que por una vez me lo dieran todo hecho...
Janton
21 may 2009 | 08:42 PM
Amig@ emoticónic@, varias cosas con respecto a tu comentario:
Más que resignado, estaba muy muy cansado y muy muy cabreado cuando lo escribí. No sé si está bien o mal mostrar eso al mundo, pero teniendo en cuenta que una de las razones que me impulsaron a comenzar el blog era precisamente exorcizar mis demonios interiores, lo que no voy a hacer es aguantarme ni reprimirme para no molestar al mundo, eso, por desgracia, ya lo hago en la vida real, no pienso repetir el esquema en la virtual.
En cuanto a la prisa, no es prisa, es que los años pasan, y las oportunidades escasean, y con el tiempo te das cuenta que o te apresuras a coger el camino correcto o ya nunca podrás volver a él.
Te reconozco que seguramente no vale la pena, pero mira, una mala tarde la tiene cualquiera...
fiebre
22 may 2009 | 12:15 AM
¡Ay niño!
He leído tu último comentario, ¡por dios!..., lo que has dicho, muy bien contestao...
No repitas lo políticamente correcto de tu mundo (como lo soy yo) en el blog.
Dejemos nuestros blogs para desfasar lo que sea oportuno, para llorar si es menester.
¡¡¡¡TODOS QUEREMOS SER ELMA EN EL METRO!!!!
Solo que algunos en la vida real, cotidiana, laboral... bien por nuestra educación, carácter o-lo-que-sea, somos educados y demasiado correctos.
Y nos queda una vía de escape sin fingir, sin dejar de ser nosotros mismos, pero para poder mostrar las frustraciones que , en la vida, con nuestra cara de todo-va-bien..no mostramos.
argivo
22 may 2009 | 05:24 AM
Estábamos a la espera del retorno. Y sabíamos del sacrificio para llegar a las oposiciones y exámenes bien preparado.Un abrazo estrecho
emma
22 may 2009 | 09:01 PM
Para patalear no hay que estudiar ^^
Así que..., dale!!!! ;)
Sitos Janton. Feliz finde.
Janton
26 may 2009 | 12:03 PM
A ver, fiebre, que tampoco es que utilice el blog a modo de terapia para desahogarme de todo lo que no puedo ni debo decir en la vida real.
Simplemente que aquí soy tal cual soy (de ahí el título del blog) sin aditivos ni conservantes ni colorantes. Y por eso me puedo permitir lujos verbales que en la vida real no me permito, porque la mayoría de las veces no soy yo mismo, sino solo la parte de mí que en ese momento me interesa ser.
Janton
26 may 2009 | 12:04 PM
Argivo, gracias por esperarme, yo también me alegro de estar de vuelta.
Janton
26 may 2009 | 12:05 PM
Ay Emma para patalear no hay que estudiar, pero a veces el estudio te conduce a más de un pataleo...