¿Qué cómo fue el examen del pasado domingo? Muy bien, gracias. No quiero ni puedo decir mucho más. Era un examen engañoso, de esos en los que uno sale con la falsa sensación de que ha sido fácil, y solo después repasándolo con tranquilidad descubre las trampas. Caos organizativo, chulería de los vigilantes, nada nuevo bajo el sol. Liberación, eso sentí al finalizar el tiempo y entregar el ejercicio, y eso sintieron al parecer casi todos los opositores que se examinaban. Unos cuantos compañeros del grupo de preparación, algunos de los que hemos compartido este largo y agotador periodo de estudio, quisimos celebrar nuestra particular llegada al calvario, y justo al acabar el examen, deambulamos por la Zona Universitaria buscando un bar abierto, bajo un sol de justicia (nunca mejor dicho) Tuvimos que soportar una larga caminata, pero valió la pena llegar al fin al Bar Bugui, que en mis tiempos de estudiante de Derecho era refugio de la banda de sociópatas inadaptados a la vida universitaria entre los que me contaba y cuartel general para planear nuestras tropelías. Ni os imagináis la de rincones ya polvorientos de la memoria que se iluminaron repentinamente tantísimos años después al sentarme de nuevo en uno de los bancos de madera forrada de verde del Bugui.
Tras comer con frugalidad, que no tenía ánimo para excesos, por la tarde, al fin, Elma. Toda una tarde entera solo para nosotros, para disfrutarla juntos sin horarios ni prisas ni relojes. Una tarde para pasear entre los inmensos edificios recién terminados de esa ciudad aún fantasma, necrópolis para vivos, que es la Ciudad de la Justicia.

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Y aún hubo tiempo de acabar el paseo en el Parque de la Alhambra, donde se celebraba el acto final de la Semana Cultural Gallega, y donde Elma no pudo evitar emocionarse y soltar alguna lágrima cuando el cuadro folclórico que actuaba entonó esa vieja muñeira de Vilardelos que ella recordaba haber oído en voz de su difunto padre. Finalmente, ya de noche, regresamos a su casa y dormimos juntos.
El resto de días me he dedicado al "dolce far niente". Lo necesitaba. Un dolce far niente por demás muy particular, que el miércoles ya volví a trabajar, finalizadas mis vacaciones, así que os imaginaréis que tampoco ha quedada mucho tiempo libre para el aburrimiento...
He intentado alguna vez durante la semana escribir esto, la breve y sencilla crónica del primer domingo de julio, y nunca pude terminar el artículo que tantas veces empecé. Hasta para eso estaba vago. Ahora, normalizada un tanto la situación, quiero escribir al ritmo de antes. Hecho de menos vuestras visitas y vuestros comentarios. Añoro a mi vez visitar vuestras casas y comentar en ellas. A ver si poco a poco me voy poniendo al día...
La imagen de arriba del todo es el cuadro "Joven nostálgico", obra de Isaac Oliver datada de 1.590. Las del medio del texto son sendas perspectivas de la Ciudad de la Justicia de Barcelona y Hospitalet, auténticos nichos para aún-no-muertos (no me atrevo a llamar vivos a los que respiran por el mero hecho de hacerlo) donde se supone que acabaré trabajando yo algún día. Si es que no me desanimo antes y lo envío todo a tomar por donde amargan los pepinos...

cactus girl
10 jul 2009 | 02:51 PM
Me alegro leerte tan animado y con ganas de hacer cosas o de estar simplemente ocioso y disfrutar de lo que te rodea.
Tienes muuuuchas cosas positivas alrededor.
Un beso de otra ociosa
mayye
10 jul 2009 | 04:30 PM
¡Qué buen regreso Janton!
Si tus días de ocio, aunque escasos, te han dado descanso y solaz, entonces qué dicha!
Un beso!
aereon
10 jul 2009 | 06:57 PM
Bueno Janton, ya ha pasado el examen y ahora en tus ratos libres a disfrutar de la vida y a no preocuparse demasiado.
Besos
hormiguita
11 jul 2009 | 12:30 PM
querido amigo-elegante! me alegra leerte tan relajado y ya con tus examenes finiquitados!!
ummmmm.... y por que pensaba yo que ud. era medico????
no me preguntes el porqu´e, pero asi era.....
besots y sonrisas, buen finde
argivo
12 jul 2009 | 05:40 AM
Ah´pi, estábamos pendiente de tus expamenes, pero en fin, más saber que estás bien, y que tu Elma, fue tu bálsamo, después del lo dificil que cuentas fueron las oposiciones, por aquello que aquí llamamos "preguntas capciosas". Saludos. Argivo.
rosa-rizalas
16 jul 2009 | 01:11 PM
Nada de culpabilidades por la vagancía, es como la depresión post-parto, se terminó el extrés, el trabajo duro, el racanear horas compartidas y ya se sabe, el cuerpo húmano es algo bobo... cuando todo está hecho, en el peor de los casos va y se deprime, en el mejor lo aprovecha, se apoltrona y vagea, acompáñalo de una calor de mil demonios y la ecuación está lista. Vagea todo lo que puedas... si es con Elma mejor.
Sobre la nostalgia... hace algún tiempo volvi al 'insti' ¿no recordaba que las clases fuesen tan pequeñas? ¿y el bar...? menudo antro, la de horas que le echábamos al guiñote...en mi titulo en vez de poner Técnico especialista en Delineación, debería poner especialista en guiñote y cantar cuarentas
Janton
17 jul 2009 | 02:51 PM
Queridos amigos, pensé que finalizando exámenes tendría más tiempo de postear, y no ha sido así en absoluto.
La vuelta al trabajo ha sido temendamente traumática, la verdad.
Y el resto del tiempo, aprovecho para estar con Elma, consciente que le queda poco tiempo de estar de baja y que cuando ella también vuelva a su trabajo tendremos muchísimo tiempo menos para estar juntos. Hay días que ni abro el ordenador.
Pero os agradezco las muestras de cariño, os llevo en el corazón, de verdad.