Elma tiene una compañera de trabajo que es una auténtica cabrona. Lo digo tal cual, sin eufemismos ni medias tintas, porque es cierto. Ambiciosa, aprovechada, mentirosa, egoísta, narcisista y envidiosa. Desde el día que llegó ha causado problemas, y aunque es buena trabajadora, no compensa su labor con el mal ambiente que genera. Porque siempre busca el modo de sacar beneficio personal de todo, y pobre del que se ponga por medio de lo que ella desee alcanzar. Es como un perro de presa que jamás suelta su bocado así la maten.

 

Cuando Elma y esta sujeta fueron compañeras de departamento, la otra se quedaba por las buenas o las malas todas las comisiones mientras Elma hacía el trabajo sucio, demasiado consciente de sus responsabilidades como para dejar de hacerlo aunque no le tocara. Además, hablaba siempre mal de Elma, intentando desacreditarla no solo antes jefes y compañeros, sino incluso ante los clientes.

 

Mil veces le pedí a Elma que explicara la verdad, y mil veces se negó ella, enemiga acérrima de rumores, chismes, dimes y diretes. No quería ir con cuentos a su jefe, aunque fueran cosas ciertas. Prefería tragar quina, seguir adelante y que su trabajo hablara por ella, aunque la otra tratara permanentemente de tirárselo por tierra. Me diréis que es una actitud que la honra, y sí, es cierto, pero me jode pensar lo cerquísima que está ser bueno de ser tonto.

 

Solo cuando la cambiaron de departamento descubrió Elma la trama de mentiras que la otra se había inventado sobre ella, hasta qué punto la había calumniado ante sus compañeras. Helada se quedó cuando le explicaron las burradas que la otra había dicho de ella. Afortunadamente, esa serpiente no puede dejar de ser como es, así que pronto empezó a portarse igual con todas, hablando mal de ellas y contando toda clase de mentiras, tratando de quedar siempre por encima de las demás, aparentando ser la que hacía las cosas bien y arreglaba los desaguisados que las demás cometían, cuando la cosa solía ser al revés. Pronto fue la persona más odiada de la empresa.

 

Cuando la situación ya era prácticamente insostenible y el jefe empezaba a olerse la verdad, la otra, vete a saber con que historias, logró que el médico la diera de Baja embarazada de cuatro meses, sin ninguna patología ni peligro aparentes, lo que por otra parte da exactamente igual, porque nadie en este país va a ponerse a discutir la baja médica de una embarazada con la que está cayendo.

 

En todos estos meses, ni ha llamado ni se ha preocupado de nada. Juntó las vacaciones con la baja maternal por la cláusula L'Oreal (Porque ella lo vale) aunque sabía que la empresa estaba apurada (Coincidió con lo dos meses largos de la baja de Elma por la rodilla) dando por supuesto que el jefe, aunque le sentara a parir, no haría nada que pudiera parecer que era trato discriminatorio a una madre. Todo el mundo menos ella hizo un esfuerzo y arrimó el hombro para sacar adelante la empresa que al fin y al cabo les da de comer a todos. Se hicieron horas extras que no se cobraron, se postergaron vacaciones ya concedidas, Elma presionó al médico para que le diera el alta a media rehabilitación, todos se implicaron, menos ella.

 

La semana que viene esa perfecta cabrona tiene que reincorporarse. En este momento, en la empresa no hay carga de trabajo para todos, y al menos un trabajador debe ser despedido. El jefe por su gusto la echaría a ella, y creerme si os digo que todos estarían de acuerdo. La protección ampliada a un año tras el parto que tienen las mujeres trabajadoras que quedan embarazadas hace sin embargo que sea imposible despedirla, al equiparar su situación a la baja maternal. En resumen, que el empresario tiene que comérsela con patatas y echar a la calle a uno de los que sí han trabajado y se han implicado, Ley de Conciliación dixit, manda huevos, digo yo.

 

Ayer tarde, el jefe de Elma, con un cabreo monumental a cuestas, juraba por sus muertos que solo contrataría mujeres menopaúsicas. ¿Discriminación? Sí, no le deis más vueltas, ya os digo yo que sí lo es. Pero no me diréis que el caso no justifica su postura...