Os transcribo literalmente el diálogo que acaba de mantener un médico de mi trabajo con el médico de guardia de una clínica privada de cierto renombre de la Villa y Corte.

 

  • - Buenas noches, soy el Dr. Sotil, quisiera hablar con el Dr. Vélez...

 

  • - ¡ Buenas noches, Dr. Vélez!

 

  • - No, no, disculpe, Ud. se equivoca, ya le he dicho que yo soy el Dr. Sotil...

 

-¡Ah! En ese caso, yo debo ser el Dr. Vélez...

 

¿Vosotros entendéis algo?

 

Nosotros, tampoco.

 

Imaginaos la cara de pasmo que se le ha quedado a nuestro médico.