Efectivamente, inexorablemente, lo doy por perdido. No moveré ni un dedo por tratar de cambiar una situación que preveo tan dolorosa como inevitable.
Ha sido mi mejor amigo durante muchos años, incluyendo los más convulsos y difíciles. Ha sido lo más parecido a un hermano que llegaré a tener nunca, sabiendo como sé que mis verdaderos medio hermanos, hijos de mi padre con su segunda mujer, no ejercerán tal función. En los ya lejanos años de la adolescencia hablé con él más que con nadie, pasé más horas en su casa que en la mía, compartiendo actividades, locuras, música y sueños, y hasta, en uno de mis característicos rasgos de egoísmo, le usufructué a su madre, que acabó convirtiéndose un poco en la madre de todo el grupo, esa madre postiza que me oyó confesiones que mi auténtica madre jamás soñó oír de mis labios. Precisamente por postiza, y como el roce hace el cariño, su madre acabó siendo más mujer que madre para mí, pero dejemos ahora esa historia, demasiado oscura y sórdida para este blog. Supongo que la composición de lugar de la intensísima relación de algo más que amistad que hemos tenido Rick y yo ya os la habéis hecho.
Sin embargo, tal y como titulo este artículo, lo doy por perdido. El amor y el destino se lo llevan lejos. No muy lejos en realidad, a un pequeño y pintoresco pueblecito de la costa sur de Tarragona, pero sí lo suficiente para que sus visitas a Barcelona sean cada vez más escasas y espaciadas, para que quedar con él sea difícil y problemático. Y eso que aún trabaja en la ciudad condal. A partir de enero o febrero, cuando pida el traslado, ya no nos veremos más que un par de veces al año, y eso con suerte. De hecho, después de lo ocurrido el domingo, ya ni eso espero.
El domingo por la tarde fuimos Elma y yo con Rick y su novia, llamémosla Miranda, a conocer al pequeño Angelito, hijo recién nacido de nuestros amigos Miguel y María. Tardó poco Miranda en demostrarme su hostilidad, que hasta ahora no le había notado. En el corto trayecto desde el punto de encuentro en el arco de triunfo hasta la casa de nuestros amigos ya me soltó un par de puyas totalmente innecesarias en medio de una conversación sobre nuestros respectivos trabajos. Después, llegados a casa de Miguel y María, la visita fue normal, centrándose por supuesto toda la conversación en Angelito, pero en cuanto pusimos de nuevo pie en la calle de nuevo volvió el desencuentro, las respuestas cortantes y el continuo y absurdo enfrentamiento. Rick parecía no enterarse, silencioso y abstraído, pero Elma captó perfectamente la dureza del tono de Miranda para conmigo.
He pasado por esto otras veces, ya no me pilla de sorpresa. He visto dinamitarse grupos de amigos aparentemente sólidos por incompatibilidades de sus respectivas parejas. Sé que no hay nada que hacer, Rick nunca me elegirá a mí en una teórica pugna con ella, y es que evidentemente jamás le voy a plantear tan ridículo ultimátum. Si a ella no le caigo bien, como parece, me retiraré discretamente, y tan solo esperaré con paciencia que él me necesite, si es que tal cosa ocurre, para demostrarle que yo sigo siendo su amigo y que pase lo que pase podrá contar conmigo cuando sea y para lo que sea.
He pasado días pensando en ello, he estado tristón y algo alejado del mundo. Elma dice que no vale la pena disgustarse por quien me desprecia sin conocerme, y que ni siquiera vale la pena lamentar la pérdida de un amigo que se deja manipular de esta manera. Rick debiera conocerme mejor que nadie, y estar por encima de los dardos de su novia. Lo comprendo, claro, y admito que tiene razón, pero no es ella la que pierde un amigo...

argivo
15 oct 2009 | 04:00 AM
Es que uno sabe ser amigo, así traicionen la amistad. Un abrazo estrecho. Argivo
pauleta
15 oct 2009 | 11:47 AM
Jo... lo siento, supongo que es una situación complicada...
Pero Elma tiene razón...Rick deberia valorar mas vuestra amistad y saber mantenerla a pesar de que su novia y tu no os entendais...
Una amistad de la infancia, no se puede estropear por una pareja...
Deseo que se solucionen las cosas y no andes triston...
Bicos enormes!!
theo
15 oct 2009 | 12:52 PM
Por desgracia, no es extraño que las parejas dinamiten en una semana relaciones que parecían indestructibles.
Saludos!
xikita
15 oct 2009 | 01:31 PM
se d lo q hablas, a mi m paso hace unos años con una amiga a la q consideraba mi hermana...es una pensa xo nose puede hacer nada...
ina
15 oct 2009 | 02:47 PM
Duele un montón cuando eso pasa... y es tan injusto.. yo perdí a mi mejor amigo así, era como un hermano.. pero a su novia no le gustaba que nos quisiéramos tanto... c'est la vie..
bss,
ina
erika-blog
15 oct 2009 | 03:23 PM
Son cosas que pasan, aunque duelan... A veces no es sólo con los amigos, hay parejas que llegan a destrozar relaciones familiares de esas tan estrechas...
Un beso!!
El pinto
15 oct 2009 | 05:38 PM
No creas que es tan f´cil perder un amigo. El tiempo suele poner las cosas en su sitio
fiebre
15 oct 2009 | 08:43 PM
No acabo de entender esta gente que cambia todo lo que ha sido por una compañía.
Luego vienen las quejas, el no me comprende, estoy agobiado...
¡So memo! Si tú sólo te has dirigido a la cárcel renunciando a tu esencia.
Ay, Janton. Me solivianto toa...
Janton
16 oct 2009 | 12:12 AM
Sí, Argivo, uno sabe ser amigo, efectivamente.
Pero la amistad, como el amor, para que realmente funcione debe ser cosa de dos. Lo contrario es, como mínimo, frustrante...
Janton
16 oct 2009 | 12:15 AM
Pauleta, no sé si la situación es complicada, no sé realmente ni cual es la situación, hasta el pasado domingo no había notado absolutamente nada.
Tiempo habrá, espero, de poder hablar con él, para al menos enterarme del motivo.
Arreglarlo ya es otra cosa, amiga. En eso no confío.
Janton
16 oct 2009 | 12:18 AM
Theo, bienvenido de nuevo!!!!
Tienes mucha razón (como siempre...)
Janton
16 oct 2009 | 01:11 AM
Xikita, por desgracia, es una historia común. A mí ya me ha pasado antes...
Janton
16 oct 2009 | 01:12 AM
Ina, lo siento, de verdad, sé cómo duelen estas situaciones...
Janton
16 oct 2009 | 01:12 AM
Erika, tienes razón, peor que los amigos (al menos yo creo que es peor) es cuando se destroza la familia. Y pasa, ya lo creo que pasa...
Janton
16 oct 2009 | 01:15 AM
Pinto, puede que sí, pero hay cosas que cuando se rompen son muy difíciles de recomponer, y cuando se pierde una amistad porque sientes que el amigo te ha fallado... Difícilmente se arregla eso!
Janton
16 oct 2009 | 01:16 AM
Tranquila, fiebre, tranquila, que esto pasa desde que el mundo es mundo!!
Yo tampoco lo comprendo, la verdad, pero asumo que así és y poco podemos hacer...
rosa-rizalas
16 oct 2009 | 07:59 PM
Voy a soltar la frase jocosa de la jornada:
Pueden más un par de tetas que un par de carretas, triste pero cierto.
Si le has entrado por el pie izquierdo a Llamemoslamiranda tan explicitamente que incluso Elma se dio cuenta y tu amigo ni siquiera se percató... no se, algo no me cuadra. Soy mala 'echando culecas' o lo que es lo mismo vaticinando, pero me da que tiene muchos puntos para darse un lapo.
Mi consejo de hoy, (tengo el día encarnadenoche) no lo des por perdido, llámalo, por lo menos un par de veces al mes, no es lo mismo ya lo se, pero al menos que él sepa que sigues ahí. !! y ella tambien que narices¡¡¡.
Un abrazo
emma
22 oct 2009 | 12:32 AM
Si como dices no habías notado su hostilidad hasta ese día, quizá sea por algún malentendido. Son terribles destroza relaciones!
Janton, cuídate y no lo des por perdido, confía ;)