Hace unos días os hablaba del amigo que se había suicidado en mi pueblo, de su muerte tan inesperada como inexplicable para mí. Un hombre aparentemente feliz, que aparentemente lo tenía todo... Recuerdo que ya en aquel artículo, aún impactado por la noticia, salía al paso de los rumores sobre su viuda, insidias que entonces consideré viles murmuraciones, cochinas calumnias propias solo de mentes insanas y envidiosas.
Lo mismo dije el pasado lunes, cuando me explicaron que la viuda, podría decirse que aún caliente el cuerpo de su marido, a quien habían enterrado el sábado anterior, había vendido ese mismo día y con cierta premura varias docenas de reses vacunas de la granja. Tendrá deudas, pensé, habrá pagos atrasados o créditos vencidos a los que hacer frente. La explotación daba beneficios, sí, pero con fuertes inversiones en materiales y maquinaria. La viuda aún tenía para mí el beneficio de la duda, por más que quien me lo explicaba me asegurara que no había deudas y que ella simplemente hacía lo que siempre había querido hacer: Dilapidar el patrimonio que a él le costó toda una vida de esfuerzo y trabajo obtener, y que hasta el día de su muerte le tenía racionado, dejándole gastar con cuentagotas. Me insistían en que el matrimonio era una farsa, que él para ella era solo una máquina de hacer dinero. Pues nada, no me lo creía, no quería creerlo.
Hoy, hoy precisamente, día de todos los santos, ha sido mi madre quien me ha explicado indignada hasta la furia como ella, la viuda, se ha presentado en el cementerio donde su marido lleva poco más de una semana enterrado conduciendo un lujoso y caro Mercedes que precisamente hoy estrenaba, y bien acompañada de cierto sujeto bien conocido en la comarca tanto por su nula catadura moral como por su lucrativa afición de vivir de las mujeres. Bueno, de las mujeres, así en general, no. Solo de aquellas que pueden pagar sus exquisitos caprichos y mantener su altísimo tren de vida.
Como imaginaréis tratándose de una pequeña y pacata comunidad, el escándalo ha sido mayúsculo, cosa que a ellos, ciertamente, no ha parecido inquietarles lo más mínimo. Bien cogiditos de la mano y sin disimular arrumacos ni carantoñas, han depositado cínicamente un ramo de flores sobre la sepultura del marido muerto que les esponsoriza con el dinero de la herencia, seguro que muy a su pesar, su grotesca aventura. No le ha importado a la viuda mostrarse ante el pueblo entero y ante sus propios hijos, llorosos y atónitos, en el trance de representar el papel de ramera de la peor calaña. Y yo, ahora mismo, hoy, qué queréis que os diga, hoy solo siento asco.

mariorod
1 nov 2009 | 10:03 PM
Desgraciadamente, en el mundo hay gente sin escrupulos, se mueven por interes, a pequeña o gran escala, las personas son asi, pero sigue esa historia que me cuentas, y la cual no quiero juzgar, sigue la historia y me contaras, te doy unas pistas de como continuara esa historia que me has contado:
- la vida pone a cada uno en su lugar.
- lo que siembres recojeras
- los hechos y acontecimientos que suceden a las personas, son pruebas en algunos casos y en otras son el resultado de recoger la cosecha(buena o mala) que ellos mismos han plantado.
aplicala a esa mujer y me cuentas el resultado en dias venideros.
un saludo
rosa-rizalas
1 nov 2009 | 10:04 PM
Ya te comenté que núnca me gustaron las habladurías, y jamás les hago caso, al menos hasta que mis ojos ven en fragant delito al sujeto de los rumores, o si es mi madre quien me lo cuenta, (al no ser amiga de cotilleos cuando ella me lo cuenta es que ya es seguro).
Sobre 'esa' mujer, sin comentarios, si no te sintieses asqueado por semejante comportamiento es que no serías humano... En el pueblo a una mujer así en el mejor de los casos se le llama zorra (en el caso en el que el marido le hubiera dado una vida de perros) en el peor, directamente puta aprovechada.
Un saludo y tómate una manzanilla que 'asienta' el estomago y te quita las ganas de vomitar.
Marilia
1 nov 2009 | 10:05 PM
No me lo puedo creer!! Pero tendrá cara dura, poco estómago o cómo se quiera llamar esa actitud...????
Que es que aunque fuera verdad y lo estaba haciendo de esa manera tan fea... Al menos podría haber guardado las formas!! Si no quería ir a visitar a su marido, no entiendo por qué hace el papel de ir a verle de esa guisa, que hubiese sido mejor visto que se quedase en casita...
Las lenguas son muy malas, más aun en los pueblos, que es el deporte municipal, y pueden hacer mucho daño, pero en este caso se ve que hay que dar la razón al refrán "cuando el río suena, agua lleva" (aunque en muchos casos se equivoque)
Pero me cuesta creer tal desfachatez, es difícil de encajar. No sólo los hechos, que ya de por sí son para dejar a uno de piedra, sino que no se avergüence de hacerlo saber al resto del mundo. Me faltan palabras para describirlo. Aunque tú lo has hecho muy bien con el título, la verdad...
Hay gente sin ningún tipo de escrúpulos...
Un abrazo
Mandy
2 nov 2009 | 12:22 AM
Esto ayuda a entender porque ese señor no era especialmente feliz con su existencia... con semejante puta por mujer. Madre mia...madre mia.
cactus girl
2 nov 2009 | 08:46 AM
Esta "mujer" ha seguido al pie de la letra el famoso refrán "el muerto al hoyo y el vivo al bollo"..
Es vergonzoso, pero sobre todo y ante todo por sus hijos. Eso es lo peor de todo.
Muchos besos
La Rizos
2 nov 2009 | 10:06 AM
Qué fuerte, y yo que creía que estas cosas sólo pasan en las películas de Antena 3... pues chico, a esa mujer el tiempo y la vida la pondrá en su lugar, como a todo el mundo. Lo siento por sus hijos, que tendrán que vivir tan bochornosa experiencia, pero en fin, así son las cosas.
Un besote!
erika-blog
2 nov 2009 | 06:53 PM
Evidentemente el pobre hombre debía tener un buen motivo para suicidarse y ahí tenemos una prueba de ello.
El dinero, el afán de poseerlo, siempre acaba destruyéndolo todo.
Un beso!!